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Brecha digital: cara moderna de nuestra desigualdad de siempre

Publicado en Diario Uno, 14 de Julio de 2020

Carlos Monge

Publicado: 2020-07-14

Cerrar los colegios para impedir que se conviertan en focos de contagio hizo necesario apelar a la educación remota. Decisión correcta que -como tantas otras- se estrella con una de las muchas caras de nuestra desigualdad. 

El 90% de los hogares tiene acceso a uno o más teléfonos celulares, con una pequeña brecha entre hogares urbanos y rurales. Más o menos el 75% de los hogares peruanos tienen acceso a la radio, también sin mayores diferencias entre los espacios urbanos y rurales. La cosa se pone peor en cuanto al acceso a la televi­sión, pues del 90% de los hogares urbanos tiene uno frente al 50% de los rurales. Y se pone realmente fea cuando se observa que en Lima Metropolitana solamente 55% de los hoga­res tienen acceso a internet y al menos una com­putadora, porcentaje que cae dramáticamente a entre 1% (internet) y 5% (computadora) en la zonas rurales.

Tenemos además que no basta una sola com­putadora en casa si hay dos o más escolares y si además hay uno o más adultos haciendo teletrabajo. Y aún si cada persona tuviese acceso a internet y su computadora, tenemos a casi 1´200,000 familias con 5 o más miembros en viviendas de solamente 2 habitaciones, sin las condiciones mínimas para el aprendizaje.

Un sector de la población escolar urbana puede pues aprovechar al máximo la oferta educativa remota, con internet, laptops o tablets para cada quien, y espacios con la privacidad necesaria para la concentración requerida. Pero para la mayoría las opciones son todas malas: perder el año escolar, aprobar el año escolar sin realmente aprender mucho (o nada), volver a las clases presenciales arriesgando contagiarse y contagiar a sus fami­lias.

La brecha digital, otra de las grandes herencias del espejismo del progreso neoliberal. Cerrarla es uno de los enormes retos que enfrentamos para de verdad poder hablar de un país de iguales, en el que todos y todas tengamos las mismas opor­tunidades.


Escrito por

Carlos Monge

Antropólogo e Historiador. Fanático del Alianza Lima y socialista empedernido. Enamorado de Leda, Lucía, Camilo, Frida y León.


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