Yo me quedo en casa

Un asunto de clase

Publicado en Diario Uno, Martes 14 de Abril de 2020

Carlos Monge

Publicado: 2020-04-14

La Ministra de Economía dice que gracias a la prudencia fiscal de las últimas décadas podemos compensar a quienes más sufren la cuarentena y pensar en un paquete de reactivación equivalente al 12% del PBI, unos 30 mil millones de soles. Pero no dice que por esa misma razón 5 millones de personas no tiene agua y 11 millones no tienen desagüe; el gasto en salud que es apenas 3.2% del PBI (puesto 13 de 20 en América Latina); y tenemos una cantidad de camas con ventilador por persona entre las más bajas de la región.  

Hay pues razones que preocuparse por la orientación social del paquete de reactivación. Parece que el BCR extenderá a la banca comercial una línea de interés de crédito bajo (1.25%) para que ésta pueda prestar a las empresas que necesiten liquidez para pagar proveedores, pagar salarios y cubrir costos operativos básicos durante la cuarentena. El MEF respaldaría estos créditos al 100%. Es decir, los bancos no pierden nada si el prestatario no paga, pero sí ganan intereses si el cliente paga. Como ha señalado Pedro Francke, enorme e innecesario subsidio público a un sector que ha ganado por montones durante estos años.

Mientras tanto, una cantidad muy menor de recursos se dedica a compensar a la población más necesitada, que no tiene agua ni desagüe, que vive apiñada en viviendas de una sola habitación, que no tiene empleo formal y debe salir a buscársela cada día la que se quedó sin empleo y la que ha visto caer o ha perdido sus ingresos por completo.

La compensación y la reactivación deben centrarse en esa población. A ellos hay que llegar con urgencia. En ausencia de una buena focalización, la manera es la sugerida por Oscar Dancourt: 1,000 soles por mes de cuarentena para todo el mundo que tenga un DNI. Podrán así aguantar la cuarentena tanto los independientes como los trabajadores de pequeñas y mediana empresas cerradas por la cuarentena, sin que el gobierno subsidie a quienes más tienen y menos lo necesitan.

No se puede permitir que la crisis se convierta en una oportunidad para que la gran empresa desmonte regulaciones que no le gustan y se lleve –como siempre- la parte del león. Por el contrario, la crisis es la oportunidad para que la reactivación se convierta en un shock por la igualdad. ¿Por qué no un impuesto extraordinario a la riqueza para financiar la compensación y la reactivación para quienes sí lo necesitan de verdad? ¿Por qué no una contribución extraordinaria de esas grandes empresas que desde CONFIEP piden poder despedir a sus trabajadores para proteger sus ganancias? ¿Por qué no una salida redistributiva a la crisis?

De acuerdo a Bong Joon-ho, ganador del Oscar por Parásitos, "Todo, hasta nuestro olor corporal, es un asunto de clase". Este virus, y las políticas para combatirlo, también.


Escrito por

Carlos Monge

Antropólogo e Historiador. Fanático del Alianza Lima y socialista empedernido. Enamorado de Leda, Lucía, Camilo, Frida y León.


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