la naranja está partida

Keiko y la Tìa Marìa en problemas

Publicado el 12 de Agosto del 2019 en Diario Uno

Carlos Monge

Publicado: 2019-08-12

Keiko Fujimori ha sufrido un duro golpe al rechazar la Corte Suprema su pedido de revertir la prisión preventiva de 26 meses que el Poder Judicial la ha impuesto. 

La mayor parte de los analistas –críticos o simpatizantes de la lideresa fujimorista- consideraban que la Corte Suprema –como lo hizo en el caso de Ollanta Humala y Nadine Heredia- la sacaría de la prisión al considerar infundada o excesiva la medida tomada contra ella. Pero eso no ocurrió.

Es más, tres de los cinco integrantes de la corte votaron en favor de mantener la prisión preventiva en toda su extensión, y los otros dos por reducirla a la mitad (nueve meses).

Ninguno opinó en favor de revertirla y liberarla. El tamaño de la rabieta de Fuerza Popular es expresión directa de la dureza del golpe recibido. El congresista Tubino –vocero de la bancada– ha llegado a exigir la disolución (sic) del Poder Judicial.

Cierto es que Keiko Fujimori puede aún apelar al Tribunal Constitucional. Y es verdad también que el presidente del TC – Ernesto Blume- ha dado tal cantidad de declaraciones favorables a Keiko que más juez imparcial ya parece un “barra brava” del equipo naranja.

Pero su pelea se vuelve ahora cuesta arriba, pues los argumentos de la fiscalía deben haber sido sólidos frente a magistrados y magistradas a las que nadie podría acusar seriamente de caviares.

En los mismos días en que la Corte Suprema le daba la espalda a Keijo, el gobierno suspendió la Licencia de Construcción de Tía María, el proyecto minero de la empresa Southern en Islay, Arequipa. Nuevamente, la mayoría de los analistas pensaba que Vizcarra cedería en este punto a la presión de la CONFIEP, pero… La formalidad es que el Consejo de Minería ha suspendido la licencia para tomarse 120 días para evaluar demandas presentadas por el Gobierno Regional de Arequipa y organizaciones sociales de la región.

La realidad es que el gobierno está atrapado entre la legalidad conseguida por Southern (Humala le aprobó el Estudio de Impacto Ambiental y Vizcarra tenía que darle la licencia de acuerdo a ley) y su falta de legitimidad ante la población del Valle de Tambo, las autoridades locales de Islay y las regionales de Arequipa y el Sur en general.

Para Vizcarra, sin partido y sin bancada, sería un suicidio pelearse con la mayoría de la población y de las autoridades del Sur imponiendo a las patadas un proyecto que casi nadie quiere en esas regiones del país. O lo cancela definitivamente o lo mete en la congeladora, como ha sido el caso de otros proyectos mineros con legalidad pero sin legitimidad.

Semana movida. Keiko y Tía María están en graves problemas. No derrotadas, pero sí golpeadas. Nadie ha ganado aún ninguna guerra, pero estas batallas sí que las han perdido.


Escrito por

Carlos Monge

Antropólogo e Historiador. Fanático del Alianza Lima y socialista empedernido. Enamorado de Leda, Lucía, Camilo, Frida y León.


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