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la mula

Nos Vamos Todos y Todas

Publicado en Diario Uno, Lunes 29 de Julio

Carlos Monge

Publicado: 2019-07-29

El Presidente Vizcarra inició su Mensaje a la Nación sincerando la realidad del país (creceremos solamente 3.5% en el 2019) y buscando el apoyo empresarial al anunciarles el Plan Nacional de Competitividad y varias otras cosas que les deben haber sabido a miel. Pero, después del aburridísimo listado del “hemos hecho” y el “vamos a hacer”, lanzó la bomba política que nos tenía guardada. 

“He recorrido el país de punta a punta en el último año y debo ser claro, no hay un lugar del Perú donde no haya recibido el reclamo de “Presidente, cierre el congreso”, fue una de las frases con las que Vizcarra calentó el ambiente antes de anunciar su propuesta de reforma constitucional para adelantar al 2020 las elecciones Congresales y Presidenciales del 2021.

Ante la deformación congresal de la reforma política, Vizcarra parecía tener solamente dos opciones. Conceder derrota ante el Congreso y gobernar de rodillas lo que le queda de mandato. O disolver el Congreso. Yo pensaba que –con o sin disolución- debería convocar a un nuevo referéndum sobre las reformas distorsionadas.

El adelanto general de elecciones le evita a Vizcarra la acusación de dictador que disuelve el Congreso con base a una dudosa interpretación de la cuestión de confianza; empata con el hartazgo ciudadano; muestra a un Presidente desinteresado en el poder pues se él también se iría; e invita a que se la ciudadanía la que tenga la última palabra en la decisión, mediante un referéndum.

¿Qué harán Fuerza Popular, el APRA y sus aliados de ocasión, en este nuevo escenario? Lo más probable es que rechacen la nueva propuesta presidencial, con lo que crecerá más aún el odio que ya les tiene la mayor parte de la gente. ¿Y porque insistirían en este suicidio político? Porque más que partidos políticos son ahora organizaciones criminales cuyo único objetivo es tirarse abajo las investigaciones sobre la corrupción para proteger a sus socios mafiosos en el estado y el empresariado.

Frente a ello, ¿Que hará Vizcarra? Puede plantear otra cuestión de confianza en torno a esta reforma y ahí sí, disolver el Congreso, convocar a nuevas elecciones congresales para seguir empujando las reformas judiciales y políticas truncas.

Desde la izquierda, nos toca seguir denunciando el continuismo económico neoliberal de Vizcarra al mismo tiempo que debemos apoyar con todo su propuesta de adelanto general de elecciones para sacar adelante la reforma judicial y política. Suena complicado, pero no hay otra. Apoyar las reformas no es convalidar proyectos mineros como Tía María. A su vez, luchar contra Tía María no puede hacer olvidar la importancia de la reforma política que Vizcarra hoy promueve. Nueva economía, nueva justicia y nueva política. Hay que pelearlo todo al mismo tiempo.


Escrito por

Carlos Monge

Antropólogo e Historiador. Fanático del Alianza Lima y socialista empedernido. Enamorado de Leda, Lucía, Camilo, Frida y León.


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