la naranja está partida

Hora de Renovación

Publicado el Lunes 18 de Febrero de 2019 en Diario Uno

Carlos Monge

Publicado: 2019-02-18

El referéndum de fines del 2018 aprobó la no re-elección de congresistas. El paquete de nuevas reformas de la Comisión Tuesta debe incluir una reducción sustantiva de los requisitos para que los partidos participen en los procesos electorales, y debe endurecer las condiciones para que los actualmente existentes mantengan su registro. Si se logran estas reformas, participarán nuevos partidos y morirán varios zombies políticos que aún dan vueltas por ahí. En buena hora. 

Pero incluso si estas propuestas no terminan siendo presentadas y/ aprobadas, es claro que –mientras partidos como AP y APP parecen mantener su vigencia- algunas de las más importantes organizaciones políticas de los últimos tiempos y sus figuras representativas -como el APRA y Alan, el fujimorismo y Keiko, y el PPC y Lourdes- están en franco ocaso, si no ya en fase terminal.

En suma, de una u otra manera, se viene una renovación de la política partidaria peruana, algo que la ciudadanía reclama frente a la podredumbre actual.

Desde la izquierda, este es un reto que debiera entusiasmarnos, como oportunidad invalorable para demostrar que tenemos voluntad y capacidad de construir organizaciones políticas robustas que promueven liderazgos múltiples y una permanente renovación de sus cuadros dirigenciales y parlamentarios.

Y si además la nueva reforma aprueba que sea obligatorio que los partidos realicen elecciones internas abiertas a la ciudadanía –como hicimos en la izquierda el 2016- entonces será la militancia y la gente que simpatiza con sus planteamientos quienes decidan en qué rostros se encarna esa renovación.

De paso, apostar por esta renovación nos vacunará contra el peligro del caudillismo, del culto a la persona irreemplazable y a la dirigencia eterna, de la entronización en los cargos de los que saben más, vicios que tanto han marcado y sigue marcando la cultura política, incluida la cultura izquierdista, peruana y latinoamericana.

Aprovechar esta oportunidad supone ponerse a trabajar desde ahora. Supone definir el perfil de las nuevas caras que han de representarnos; ver que expresen a la sociedad realmente existente y planteen respuestas a sus problemas; ofrecer internamente a dirigentes jóvenes la oportunidad de que se formen y adquieran experiencia de roles dirigenciales y de representación; reafirmar que la elección de nuevas representaciones será democrática y abierta a la ciudadanía, incluso si este mecanismo no termina siendo obligatorio.

En las conversaciones, reuniones, y encuentros izquierdistas que exploran escenarios unitarios de participación, este debería ser tema central de agenda y de acuerdo. Liderazgos múltiples y renovados. Instituciones fuertes antes que caudillos fuertes. Más democracia. Por ahí va la cosa.


Escrito por

Carlos Monge

Antropólogo e Historiador. Fanático del Alianza Lima y socialista empedernido. Enamorado de Leda, Lucía, Camilo, Frida y León.


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