la naranja está partida

Venezuela. Buscando una salida democrática

Publicado el Lunes 28 de Enero en 2019 en Diario Uno

Carlos Monge

Publicado: 2019-01-28

La decisión del gobierno peruano, de otros en América Latina y de los Estados Unidos y Canadá de reconocer a Juan Guaidó (Presidente de la Asamblea Nacional) como Presidente de Venezuela y la de los gobiernos de España, Francia y Alemania de exigirle al Presidente Maduro nuevas elecciones presidenciales, acercan al régimen venezolano a su crisis final. 

Para la derecha peruana y hemisférica la cosa es simple: Maduro –como antes Chávez- es un comunista al que hay que sacar como sea. Para un sector de la izquierda anclada en la geopolítica de la guerra fría, la cosa también es simple: si Maduro –como antes Chávez, y también Hussein en Irak y Assad en Siria- es atacado por Estados Unidos, hay que defenderlo a toda costa.

Discrepo de la decisión del gobierno peruano y más aun de cualquier intervención militar extranjera en Venezuela. Pero creo igualmente que el Presidente Maduro y el proyecto chavista en general son indefendibles desde una perspectiva de socialismo democrático, ecologista, e indigenista.

Con toda seguridad, los Estados Unidos y la derecha venezolana han hecho todo lo posible para que a Chávez y ahora a Maduro les vaya mal. Pero ignorar los problemas estructurales del proyecto chavista y la responsabilidad política de Maduro en la actual crisis, es mirar solamente una parte de la realidad. Eso no ayuda a la búsqueda de una salida pacífica y democrática en Venezuela y tampoco ayuda a perfilar un proyecto viable de izquierda en el Perú.

Desde la izquierda debemos presionar por una negociación interna rumbo a nuevas elecciones presidenciales y parlamentarias supervisadas por la comunidad internacional, incluidos los Estados Unidos, China y Rusia, los tres con grandes intereses en Venezuela.

En ese proceso se pueda perfilar una propuesta de izquierda post-chavista que maneje el sector petrolero con responsabilidad mientras supera el modelo extractivista rentista redistributivo y recupera una economía productiva, deja atrás el caudillismo autoritario apoyado en el aparato militar, limpia al Estado de la corrupción, amplía las libertades democráticas y da espacio al pluralismo, y se preocupa por el medio ambiente local y el calentamiento global.

Para la izquierda peruana, alinearnos con el régimen de Maduro resulta totalmente contradictorio con nuestra lucha actual contra la corrupción y el autoritarismo, por afirmar una democracia basada en el equilibrio de poderes y la alternancia, por la diversificación productiva y la sostenibilidad ambiental.

Además, alinearnos con un régimen como el de Maduro nos descalifica ante sectores enormes de la población para quienes defenderlo es anunciar que gobernaríamos el Perú como hoy se gobierna Venezuela. Mal por donde se le mire.


Escrito por

Carlos Monge

Antropólogo e Historiador. Fanático del Alianza Lima y socialista empedernido. Enamorado de Leda, Lucía, Camilo, Frida y León.


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