la naranja está partida

La Unidad de la Izquierda. ¿Para qué?

Publicado el Lunes 21 de Enero de 2019 en Diario Uno

Carlos Monge

Publicado: 2019-01-21

Este 26 de enero se realizará en Huancayo un encuentro de líderes y lideresas de izquierda, con el objetivo de empezar a construir una propuesta unitaria para el 2021. Pero –hasta redactar esta nota- el Frente Amplio no estará y Juntos por el Perú ha desistido de asistir en respuesta a ataques políticos contra sus dirigentes, que han incluido expresiones racistas inaceptables. 

Este es un pésimo paso en un proceso más largo que podría aun superar errores y lograr sus objetivos. Efectivamente, ya está en preparación un Encuentro de los Pueblos con líderes sociales, y seguramente después habrá otras más. Para que este proceso –o cualquier otro con el mismo objetivo- tenga éxito, hay temas de fondo que deberán ser abordados.

¿Participamos en el 2021 para ganar y gobernar, o solamente para colocar congresistas? Si el objetivo es una bancada, entonces lo único que importa es una candidatura que arrastre, sin importar si el discurso es híper radical y testimonial en un extremo o populista, xenófobo y misógino en el otro. Ejemplo reciente es la candidatura de Ricardo Belmont por Perú Libre en la reciente campaña municipal por Lima.

Pero si queremos ganar para gobernar, debemos responder a las preocupaciones y angustias de las mayorías, incluyendo las clases medias resultantes del crecimiento económico de las últimas décadas. Y nuestra propuesta debe ser viable, no efectista ni populista, pues si de verdad queremos gobernar, debemos pensar en lo que efectivamente se puede hacer desde el gobierno.

Por ello, la unidad de las izquierdas no debe ser para cerrarse en sí mismas sino para convocar, desde ahora mismo, a un amplio sector social y ciudadano a armar una propuesta de gobierno que tenga como objetivo erradicar las mafias de la política y del Estado y acabar con el dominio que un pequeño grupo de grandes empresarios ejerce sobre el país.

La unidad de las izquierdas deberá también zanjar con los problemas de corrupción, caudillismo y extractivismo que han llevado al desastre a algunas de las experiencias progresistas de América del Sur.

Cero corrupción. Múltiples liderazgos. Democracia con alternancia. Derechos humanos y libertades fundamentales. Diversificación productiva. Sostenibilidad ambiental y la plurinacionalidad. Equidad de género y derechos de la diversidad sexual. Esa debe ser nuestra oferta de políticas.

Si el precio de la unidad es la ambigüedad sobre estos temas, si estos acuerdos no se expresan con claridad en nuestra propuesta de nueva Constitución Política, entonces es mejor que cada quien busque su camino. Recordemos siempre que la unidad de la izquierda no es un fetiche ni es un objetivo en sí mismo. Si se logra, debe ser para avanzar sobre lo logrado el 2016, no para retroceder.


Escrito por

Carlos Monge

Antropólogo e Historiador. Fanático del Alianza Lima y socialista empedernido. Enamorado de Leda, Lucía, Camilo, Frida y León.


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