moras non sacta

La gravísima amenaza que enfrentamos

Publicado en Diario Uno, Lunes 3 de Diciembre del 2018

Carlos Monge

Publicado: 2018-12-03

Leo por aquí y por allá que el mayor peligro que enfrenta hoy nuestro país es el totalitarismo del presidente Vizcarra, quien –encantado por la popularidad que una actitud confrontacional le viene dando- se propone arrasar con la oposición política y capturar instituciones clave del Estado, como la Fiscalía de la Nación y el Poder Judicial. Víctor Andrés Ponce ha llegado a afirmar que el Perú está en una situación similar a la de Alemania durante la República del Weimar, en la que Vizcarra sería el emergente Hitler y el fujimorismo el pueblo judío, sometido a persecución y amenazado de exterminio. 

Cualquiera tiene derecho a opinar lo que quiera, pero preocupan las consecuencias políticas de esta narrativa, que en los hechos sirve a los corruptos: Alan García se asila denunciando ser víctima de persecución política, Keiko y el fujimorismo denuncian que el fiscal Pérez y el juez Concepción son marionetas en manos del titiritero mayor, Martín Vizcarra. Pedro Chávarry se aferra al cargo aduciendo que lo hace para proteger la autonomía de la Fiscalía, también amenazada por el temible Hitler de Moquegua. José Graña se manda mudar a España. Roque Benavides denuncia en el CADE que hay una campaña de destrucción contra el sector privado.

Esta narrativa provee de argumentos a una serie de personajes sobre los que pesan gravísimas denuncias de corrupción, ayudándoles a deslegitimar la acción de la justicia y torpedear todo intento de reforma del Estado y de la política que apunte a un Perú más transparente, más honesto.

La verdad es totalmente otra. El mayor peligro que enfrenta el Perú sigue siendo su conversión en un narcoestado, dominado por las mafias del narcotráfico y otras economías ilegales, y capturado por las grandes corporaciones empresariales. Porque lo cierto es que lo que tienen en común García (record mundial de indultos), Joaquín Ramírez (secretario general y principal financista investigado por la DEA) y Chávarry (Cuellos Blancos del Callao),es la palabra narcotráfico.

Y porque Roque Benavides, José Graña, la CONFIEP y el Club de la Construcción son la representación de nuestro capitalismo de amigotes, en el que los grandotes se reparten las obras públicas para luego asaltarnos elevando groseramente los costos de las obras a su cargo, mientras financian bajo la mesa a quienes después, ya desde el gobierno, les devolverán el favor con leyes y políticas favorables a sus intereses.

Se nos ha abierto una ventana de oportunidad para investigar y sancionar a quienes hayan incurrido en actos de corrupción, y para reformar el Estado y el sistema político de manera tal que esos actos de corrupción no se repitan. El peligro no es algún fascismo que solo existe en algunas fantasías, honestas o bien aceitadas. El grave peligro que nos amenaza hoy es dejar pasar esta rara oportunidad.


Escrito por

Carlos Monge

Antropólogo e Historiador. Fanático del Alianza Lima y socialista empedernido. Enamorado de Leda, Lucía, Camilo, Frida y León.


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